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Cálculo de ROI: cómo aplicarlo en mi empresa con éxito

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El cálculo del ROI es algo que incluso aplicamos en nuestro a día a día de forma inconsciente. Cuando suena el despertador por la mañana y dudamos si posponer la alarma unos minutos o no, ya estamos calculando internamente si esa decisión será un acierto o un fracaso. También sucede cuando vamos al supermercado y compramos una marca de chocolate nueva y más barata, por ejemplo. Puede ser que nos encante y hayamos ahorrado unos euros o que la aborrezcamos y tengamos que volver para coger tu marca habitual, lo que se traduce en una pérdida de tiempo y de dinero. 

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Cualquier acción tiene una reacción. Más en el caso de las empresas, donde cada decisión que tomen o iniciativa que lleven a cabo, puede generar grandes beneficios o, por el contrario, puede ocasionar muchos riesgos y pérdidas. ¿Cómo saber hasta qué punto alcanzan estas consecuencias, positivas o negativas? Es aquí cuando entra en juego el cálculo de ROI o retorno de la inversión, por sus siglas en inglés (Return Of Investment). 

¿Qué es el ROI?

El ROI o retorno de la inversión es una ratio de rentabilidad económica que compara el beneficio o la utilidad obtenida en relación al capital invertido. Es decir, a través del cálculo del ROI lo que vas a descubrir es el resultado que se ha originado a partir de una acción concreta, de modo que sabrás si ha merecido la pena o no, si ese retorno de la inversión es favorable o desfavorable de cara a continuar con la inversión o paralizarla. 

No obstante, aunque puedes usarla tras poner en marcha la iniciativa, el cálculo del ROI se utiliza principalmente para conocer la probabilidad de que una inversión sea beneficiosa antes de realizarla. De este modo, aplicando una fórmula matemática, puedes anticiparte al éxito o fracaso derivado de la acción que vayas a llevar a cabo. 

Además, una de las ventajas del ROI es su utilidad para evaluar la oportunidad en diferentes ámbitos. Es decir, puedes utilizar este indicador económico a nivel personal, para estudiar tus gestiones económicas, como a nivel empresarial -e independientemente del tamaño o sector de tu negocio- para evaluar la marcha de tu empresa, el funcionamiento de un área o departamento específico o el impacto que está teniendo un proyecto concreto. 

¿Por qué es importante conocer el ROI?

Como hemos comentado, determinar el ROI es importante para saber de antemano el retorno que vas a percibir por una inversión. Y es que dar mucho y obtener poco no es del agrado de nadie. Por ejemplo, si pagas de alquiler 800 euros al mes, pero tu apartamento tiene goteras, no dispone de ascensor ni calefacción y las ventanas están rotas, tu ROI no es muy favorable, ya que, en términos económicos, podrías encontrar un apartamento de mejor calidad por el mismo precio. 

Lo mismo pasa con las empresas. Antes de decidirte a realizar cualquier acción dentro de tu negocio, si es posible, siempre se aconseja realizar el cálculo del ROI de esa medida. Por ejemplo, quizás no te animes a ofrecer un curso de capacitación a tus empleados o a contratar un CRM para tu negocio por el coste que conlleva, pero ¿te has parado a obtener el ROI? Seguro que cuando veas el impacto que tienen estas medidas en la productividad laboral no tendrás dudas sobre la conveniencia de hacer la inversión. 

En concreto, gracias al cálculo del ROI como paso previo a la toma de decisiones, vas a lograr las siguientes ventajas

  • Identificar el futuro potencial de tu inversión. Imagínate que te quieres comprar una casa y, dado el presupuesto del que dispones, buscas en zonas fuera de la ciudad. Estas áreas, al principio, no te convencen mucho porque hay poca edificación. Sin embargo, si lo piensas detenidamente, observas que hay muchas constructoras cerca, lo que te indica que se trata de una zona en expansión y contará con más edificios y servicios en un futuro.  Además, con los precios de la ciudad, cada vez más gente se muda a las afueras, por lo que no tendrás problema en alquilar o vender la vivienda, si fuera necesario. Así pues, la mejor opción es comprar la casa por los 230.000 euros que pide el propietario, ya que sabes que tiene un potencial muy alto en un futuro a medio-largo plazo y que podrá alcanzar los 340.000 euros en el mercado en unos años.
  • Medir el rendimiento de esa inversión. Todos queremos saber el rendimiento de nuestras inversiones, pero estas no tienen porque dar beneficios en un corto periodo de tiempo. Por eso, te recomendamos que apuntes mensualmente las ganancias económicas de lo que obtienes por esa inversión. Al cabo de un tiempo podrás medir su impacto económico y decidir si la decisión ha sido lo suficientemente buena para continuar con ella o si, por el contrario, es mejor retirarse ahora. Pongamos el caso de que compras acciones en una compañía aérea por un valor de 500 euros y estas te deberían dar una rentabilidad mensual del 20% (100 euros). Sin embargo, al cabo de tres meses, compruebas que la rentabilidad no es la esperaba, y se reduce al 5% (25 euros). Sabiendo esto, quizás puedas reconsiderar la inversión.
  • Tomar decisiones estratégicas para nuevas acciones. Conocer el ROI te permitirá tomar decisiones más inteligentes, ya que puedes basarte en un conocimiento contrastado sobre qué acciones te proporcionarán mayores beneficios y, por lo tanto, son las más indicadas para llevar a cabo. Si, por ejemplo, tu empresa tiene como objetivo aumentar las ventas mediante la notoriedad de marca, entonces seguro que se plantea realizar una campaña de email marketing, aumentar el contenido en redes sociales, contratar publicidad SEO u otras acciones de comunicación. Ahora bien, ¿tienen todas el mismo impacto en la rentabilidad de tu negocio? Tras realizar un correcto cálculo del ROI, quizá detectes que pese a la reducida inversión en newsletters, las conversiones de clientes de tu empresa se han disparado. O que la publicidad en Instagram o en Google no tiene el mismo rendimiento en ambas plataformas: por cada 10 euros invertidos en la red social, logras 100 euros en nuevas compras, mientras que esa misma cantidad en posicionamiento SEM en Google te reporta un aumento de las visitas a la web, pero sin que los usuarios lleguen al carrito de compra. Para estos casos es muy necesario evaluar correctamente el ROI, ya que solo así lograrás saber si el dinero invertido en estas acciones ha dado sus frutos y te ha otorgado un margen de beneficio elevado con el capital invertido. 
  • Conocer el aumento/ progresión de los ingresos. Puede ser que, al comienzo de una inversión, obtengas un beneficio menor al esperado. En este caso, al haber realizado el cálculo ROI, sabrás que esa inversión puede comenzar dando beneficios bajos, pero que suben progresivamente. Sabiendo esto, aumentará tu tranquilidad al saber que los beneficios son progresivos y no pierdes el capital invertido. Imagina que abres un blog e inviertes tu ahorros en él. Comienzas a crear contenido pero en ese momento no obtienes beneficios; aún así, sabes que en unos meses, gracias a tu trabajo, comenzarán a salir colaboraciones, envío de productos gratis… Eres consciente de que los beneficios del blog serán progresivos y te sientes tranquilo, ya que sabes que en un tiempo recuperarás lo invertido.

¿Cómo se realiza el cálculo de ROI?

Una vez que ya sabes qué es el ROI y por qué es importante tenerlo en cuenta en tu negocio, te mostramos cómo se obtiene este resultado financiero. No obstante, antes de hablar sobre el cálculo del ROI, vamos a comentar los resultados que se pueden obtener y explicar su significado en un periodo de tiempo de 1 año:

  • Si el ROI es superior a 100%: El resultado de tu inversión es favorable y rentable desde el primer momento.  Si por ejemplo obtienes un ROI del 150% el primer año, esto quiere decir que de lo invertido, estas obteniendo un beneficio del 50% en ese periodo.
  • Si es inferior a 100%: Si el porcentaje es negativo durante ese primer año, supone que en esos primeros doce meses no has conseguido rentabilizar la inversión. Pero, además, el resultado de esta fórmula te indica cuánto tiempo tardarás en recuperar tu inversión. Es decir, a partir de qué fecha obtendrás beneficios. Si, por ejemplo, tu ROI es el 30% al año, eso quiere decir que de la cantidad que invertiste, cada año recuperas un 30%. Como consecuencia, a lo largo del cuarto año recuperarás el capital invertido y comenzarás a obtener ganancias. 

¿Cómo se calcula este porcentaje? La fórmula para calcular el retorno de la inversión es la siguiente:

ROI= (Beneficio-inversión)/Inversión*100

Para que lo veas más claro, pongamos un ejemplo de cálculo de ROI en las acciones de promoción llevadas a cabo en el Departamento de Marketing.

  • Inviertes 200 euros en redes sociales, social ads y google ads. A cambio, las compras generadas a través de estos canales alcanzan un valor de 500 euros.

ROI: (500€-200€)/200*100: 150%

  • Inviertes 100 euros en campañas de email marketing. Como resultado, las compras y el interés generado por las campañas supone un aumento de 100 euros.

ROI: (100€-100€)/100*100: 0%

  • Inviertes 400 euros en anuncios de Youtube. Sin embargo, las compras generadas al pinchar en el anuncio se traducen en 500 euros.

ROI: (500€-400€)/400*100: 25%

¿Con cuál te quedarías? Puedes observar que la campaña de email marketing, por ejemplo, no está funcionando, ya que el beneficio que arroja solo te sirve para cubrir el coste de la iniciativa. Quizá sea porque no has invertido la cantidad suficiente, requiere más tiempo para dar beneficios o debas replantear el contenido de los emails

Por su parte, en el caso de la publicidad en Youtube, el rendimiento es limitado y necesitarás cuatro años para que la inversión empiece a dar rentabilidad. Es probable, por tanto, que llegues a la conclusión de que no compensa todo el esfuerzo realizado por el Departamento de Marketing y decidas dejar de invertir en esa acción. 

En cambio, con la inversión en anuncios en redes y Google ocurre al revés, por cada 100 euros que dedicas a esta acción, recibes 50 euros de ganancia. Esto evidencia que la acción es buena y debes mantenerla. 

En definitiva, gracias al cálculo del ROI tienes un método sencillo para determinar qué acciones son rentables y cuáles no, ayudándote a que cada euro invertido tenga el mayor reflejo en tu cuenta de resultados. 

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