favicon witei

Claves para que tus estrategias de comunicación y marketing tengan éxito

estrategias-de-comunicacion-marketing

Existen muchas estrategias de comunicación dentro del marketing pero solo unas pocas consiguen su objetivo: que el público capte el mensaje que la marca le quiere hacer llegar. 

Están diseñadas para ayudar a la empresa a transmitir un discurso propio de manera efectiva. Siempre tienen que estar alineadas con los valores de la marca y deben partir de un conocimiento muy profundo del target al que se dirigen.

¿Qué son las estrategias de comunicación?

Las estrategias de comunicación son herramientas que ayudan a una empresa a definir y crear mensajes dirigidos a una audiencia concreta y que pueden llegar a la misma a través de diversos canales. Existen muchos tipos de estrategias (posicionamiento, visibilidad, lanzamiento…) pero todas ellas deben seguir los valores sobre los que se sustenta la marca.

Una estrategia de comunicación fallida, es decir, que no cumpla con los objetivos para los que ha sido diseñada, repercute negativamente en la empresa, tanto a nivel económico como a nivel de imagen. El mercado en el que se mueva la marca, el entorno socio económico y, por supuesto, las necesidades del público objetivo, decidirán el tipo de estrategia que los equipos de marketing elaborarán para lanzar un mensaje.

Cómo elaborar una estrategia de comunicación y marketing de éxito

Para diseñar una estrategia de comunicación eficaz es necesario dar una serie de pasos sin los cuales nuestra campaña de marketing no tendrá el éxito que esperamos.

Analizar la situación actual de la marca. ¿Dónde estamos y a dónde queremos llegar? Estas son las primeras preguntas que nos debemos hacer antes de desarrollar una estrategia. Necesitamos saber qué reputación tiene nuestra marca, la experiencia de compra de nuestros clientes (analizar sobre todo los puntos donde cometemos más errores), cómo funciona el mercado en el que operamos y qué hace nuestra competencia.

Todo ello sin olvidarnos de la realidad económica, política o social en la que nos encontramos. Es importante recordar que los avances tecnológicos han transformado las formas de acceder a determinados productos o servicios. Los consumidores han descubierto la comodidad de comprar a través de internet y las grandes empresas ya han adaptado sus estrategias comerciales a este nuevo entorno.

Definir los objetivos a alcanzar. Es decir, tener muy claro qué queremos conseguir a través de una estrategia de comunicación concreta y por qué es importante para la empresa alcanzar dichos fines. Tendremos que definir si queremos conseguir notoriedad, posicionamiento, conocimiento de la marca, conexión con la marca, etc.

Estudiar al público objetivo. Debemos adecuar el mensaje al público al que queremos llegar. Para ellos hay que saber quién es, qué necesidades tiene, su poder adquisitivo, cómo compra, en qué trabaja, etc. Es decir, conocer todas las características que lo definen. Por ejemplo, si nuestro público objetivo son los centennials (jóvenes nacidos entre 1995 y 2010) debemos saber que es una de las generaciones que más interactúa en las redes sociales, sobre todo en aquellas donde pueden publicar sus imágenes. Por ello, usan más Instagram que Facebook o Twitter. Si queremos llegar a ellos para lanzar un producto, una buena manera de hacerlo es a través de influencers. La estrategia cambia si nuestro target son personas mayores de 50 años. No son nativos digitales pero sí han aprendido a usar las nuevas tecnologías, y las redes sociales que usan no están tan centradas en la imagen como en el contenido. 

Elaborar un mensaje adecuado a nuestro público y a los objetivos de la empresa. Si este no consigue despertar el interés del cliente, la comunicación habrá sido un fracaso. En el ejemplo anterior, hablamos de un público mayor de 50 años que, al contrario que los más jóvenes, no toma decisiones precipitadas. Si queremos lanzar un producto creado para cubrir una de las necesidades de este target, es mejor transmitir un mensaje completo en el que se explique de manera racional y objetiva de qué forma va a mejorar su vida si lo adquiere. 

Elegir los canales de comunicación más adecuados. En la actualidad se utilizan diversos canales para hacer llegar el mensaje de una marca. Algunos de los canales más habituales son: redes sociales, blogs, webs, prensa escrita, radio, televisión, etc. Pero antes de elaborar una estrategia debemos saber cuáles son los más usados por nuestro target. De nada sirve lanzar una campaña en Instragram si nuestro público potencial pertenece a la tercera edad. Además, el formato del mensaje debe aprovechar las características del medio por el que se va a difundir.

Plan estratégico. En él se deben especificar, entre otras cuestiones, el presupuesto asignado para cada campaña, los recursos que se destinarán, los plazos de ejecución o la duración de las piezas creativas.

Evaluar los resultados. En Witei siempre decimos que lo que no se mide no puede crecer. Tras el lanzamiento de cualquier estrategia es imprescindible medir los resultados de la misma. Solo así podremos corregir los errores y aumentar los impactos de nuestro mensaje de marca.

Tipos de estrategias

Existen muchos tipos de estrategias de comunicación de marketing y su clasificación dependerá de los factores que tengamos en cuenta: el medio de difusión, los objetivos a alcanzar, el tipo de mensaje (racional, subliminal, emocional..) Si nos centramos en los objetivos a alcanzar, podemos distinguir las siguientes estrategias:

Estrategia de lanzamiento. Esta estrategia se usa para lanzar un nuevo producto o servicio, o bien para lanzar una nueva marca. Una de las acciones más clásicas son las promociones: ofrecer un precio especial de lanzamiento, regalar el producto como obsequio para que pueda ser probado o también las demostraciones de su funcionamiento.

Estrategia de visibilidad. Con esta estrategia se pretende aumentar la notoriedad de la marca para llegar a potenciales clientes. Un buen ejemplo es el de los coach o los especialistas en alguna materia como Vilma Núñez. Entre las acciones que esta experta en marketing emprende están: realizar networking, hacer tutoriales o mostrarse cercana en sus redes compartiendo con sus seguidores el lado más humano de su trabajo y de ella misma para ganar visibilidad.

Estrategia de confianza. Esta estrategia se basa en la prueba social: demostrar que nuestro producto o servicio ha ayudado a otras personas a satisfacer una necesidad. Es habitual usar los testimonios de otros usuarios o otras marcas que confíen en nosotros. En las páginas que ofrecen servicios de asesoría, por ejemplo, siempre hay un apartado con los logos de las marcas que colaboran o han confiado en ellos.

Estrategia de posicionamiento. Para posicionar una marca en el top of mind de tus clientes potenciales es importante que definas los valores que identifican a tu marca y busques canales que te ayuden a transmitirlos de manera correcta. Por ejemplo, el valor diferencial de Ryanair con respecto a otros competidores son sus bajos precios. Bien, pues sus mensajes promocionales deben seguir esta idea: “vuelos low-cost para todos los bolsillos”.

Estrategia de expansión. Este tipo de estrategia busca el crecimiento de una marca, darla a conocer a nuevos segmentos de clientes o nuevos mercados. Un buen ejemplo es la acción de Oysho para mantener y aumentar sus ventas durante la época del confinamiento. Lanzó una nueva línea moda loungewear: para personas que debían teletrabajar o se habían dado cuenta de la comodidad de la ropa deportiva.

En Witei ponemos a disposición de nuestros usuarios una guía gratuita de marketing digital para elaborar estrategias más eficaces. 

¿Te perdiste nuestro último webinar?

Puedes ver la grabación y aprender nuevos trucos para optimizar tu web:

¿Te ha gustado este artículo?

Entonces déjanos tu correo para enviarte el próximo y ser el primero en leerlo. Nunca más de 1 email a la semana.

Compartir en redes sociales:

Comparte este artículo

¡Sigue aprendiendo!